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"No es cada 4 años, es cada día". Pasaporte Olímpico, medio acreditado en JJOO de Londres 2012 y Sochi 2014.

Miércoles, 11 de Diciembre de 2019

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Previa de la competición individual y por equipos femenina del Mundial de Artística 2018

Enviado por en 26 octubre, 2018 – 14:11Sin comentarios
Simone Biles en fotografía de FERNANDO FRAZÃO/AGÊNCIA BRASIL

Simone Biles en fotografía de FERNANDO FRAZÃO/AGÊNCIA BRASIL

 

DOHA 2018: FINAL INDIVIDUAL

En categoría femenina, la gran final en este campeonato del mundo es la final individual, donde está en juego el suceder a Morgan Hurd como campeona del mundo individual. El título parece llevar de antemano su nombre grabado, pues la triple campeona mundial y campeona olímpica, Simone Biles, regresa a una gran competición, y lo hace mejor aún que cuando ganó en Río 2016, por lo que pocas opciones tiene el resto de ocupar el trono de la gimnasia mundial.

Simone Biles se ha convertido a lo largo de estos últimos años en una de las gimnastas más laureadas de la historia. Tras un año sabático, en el que se dedicó a descansar de todo el estrés mental y físico de la competición, la gimnasta de Texas decidió volver a la gimnasia para ser la mejor Biles posible. Para ello, tras la mudanza por motivos personales de la que fuera su entrenadora hasta Río, Aimee Boorman, comenzaría a entrenar con Laurent y Cecile Landi, dos de los entrenadores más exitosos de Estados Unidos, habiendo entrenado en WOGA a las campeonas mundiales, Alyssa Baumann y Madison Kocian, esta última también campeona olímpica. Con los Landi Biles mejoró aún más si cabe, sobre todo en asimétricas, donde además de incrementar dificultad, incluyendo un “Van Leewen” (“Shaposhnikova” desde apoyo de plantas con medio giro), un “Maloney” (“Shaposhnikova” desde apoyo de plantas) a un “Tkachev”, o un doble mortal con doble pirueta de salida, consiguió sentirse cómoda en el aparato. La realidad es que la gimnasta norteamericana parece no tener límite, pues también incrementó su dificultad en salto, añadiéndole medio giro al “Cheng” (rondada medio giro antes de entrar en el  caballo, mortal cuerpo extendido con giro y medio), y en suelo, donde introduciría una nueva diagonal para adaptarse a los requisitos del nuevo código, además de terminar con un doble mortal encogido con doble pirueta, diagonal con la que algunas de las especialistas en suelo suelen empezar sus ejercicios. Toda esa dificultad la realiza con una ejecución pasmosa, haciéndolo todo fácil, y lo más asombroso, que crea una gimnasia acorde con su estilo, si bien no llega a tener la elegancia de gimnastas como Eythora Thorsdottir, sí consigue crear una gimnasia con estilo propio y una buena coreografía, que es algo que en el pasado se les achacaba a algunas gimnastas estadounidenses. En barra tiene un ejercicio con el que puede ser campeona del mundo de nuevo, aunque tuvo algunos fallos, como el ocurrido en una de las pruebas de selección estadounidenses, que de ocurrir en una final de barra la dejarían sin medalla. Su superioridad es tanta, que aun teniendo alguna caída, se llevaría el campeonato de calle.

La lucha por ver quién será la que acompañe a Biles en la final de las 24 mejores se plantea emocionante, pues tanto la vigente campeona mundial, Morgan Hurd, como Riley McCuster, quien superó a Hurd en las pruebas clasificatorias, están en condiciones similares.  Ambas son gimnastas con una base muy buena, se nota el trabajo artístico que hay detrás, sobre todo en la técnica de ambas. Mientras Hurd destaca principalmente por su suelo, con un ejercicio de mucha dificultad que suele realizar muy bien(aunque estuvo teniendo problemas con una de las diagonales) Riley lo hace por sus asimétricas, donde “vuela” con sus combinaciones, las cuales realiza con una forma preciosa. Hurd también destaca en asimétricas, donde ha introducido este año un “Komova” (“Shaposhnikova” desde “Stalder” interior) a un “Stalder” con giro seguido de un “Tkachev”, mientras que Riley lo hace en barra, donde con una línea muy bonita, y un ejercicio muy regular, ha ganado muchas décimas a lo largo de esta temporada. En salto ambas realizan el “Yurchenko” con doble pirueta, y puede que sean la barra para Hurd, y el suelo para Riley, los aparatos decisivos. Hurd tiene un ejercicio muy bueno en barra, con buena extensión, y elementos como un mortal atrás encogido con pirueta, pero no siempre compite bien en este aparato. Riley en suelo se ha mostrado bastante regular este año, pero le falta dificultad si quiere asegurarse su plaza en la final individual. Cualquiera de las dos podría pelear por la plata mundial. En condiciones normales, con ambas realizando bien sus ejercicios, debería ser Hurd la que consiguiese el pase a la final, aunque la cosa estará muy igualada, y por ahora la que mejores sensaciones ha dado en las últimas pruebas ha sido Riley.

Ya fuera de Estados Unidos parece que Angelina Melnikova es la esperanza rusa para conseguir una medalla para su país. La última gimnasta de su país que lo logró fue Aliya Mustafina en 2013, donde consiguió el bronce, aunque a nivel olímpico en Río también se haría con el bronce. La joven líder del equipo ruso llega a Doha en buena forma, tras una temporada en la que encontró la regularidad que le faltaba, ganando alguna prueba de la Copa del mundo, y consiguiendo dos medallas individuales en el europeo. Melnikova tiene una gimnasia muy elegante, y este año ha ido un paso más allá, metiendo elementos de mucha dificultad como un doble en plancha con pirueta en suelo, un “Cheng” en salto, o un doble en carpa con pirueta en barra. El “Cheng” no tenía buena pinta en la sale de entrenamiento, y de fallar en el aparato, sus esperanzas de medalla se acabarían. También tiene un “Yurchenko” con doble pirueta, que seguramente sea el salto que realice si no se encuentra muy segura del primero. En asimétricas tiene un buen ejercicio, aunque es el aparato que en palabras de ella misma, más le cuesta trabajar, sobre todo a nivel de conexiones, pues muchas veces no conecta todos los elementos, y se va un poco en algunas verticales. En barra ha ido mejorando su regularidad conforme ha ido avanzando la temporada, y aunque no es un ejercicio espectacular, sí puede conseguir una nota bastante buena, aunque seguramente la penalicen bastante en la ejecución por la realización de los saltos anillo. En suelo tiene un buen ejercicio donde lo tiene todo, elegancia y buena coreografía, grandes series acrobáticas, buena parte de danza con combinaciones de giros, aunque puede que le falte lo más importante, las fuerzas para terminar bien el ejercicio, pues en los días previos al comienzo del mundial vimos a un Gelya cansada en el aparato. Melnikova tiene calidad de sobra para competir por una plaza en el podio, e incluso, en caso de realizar la mejor competición de su vida, de pelear por la plata con las norteamericanas, aunque esto último este año se plantea difícil, pues las estadounidenses suelen estar muy finas y Angelina suele tener algunos fallos que le hacen perder décimas que con ellas no se puede permitir.

Otra de las grandes candidatas al podio será la líder del equipo francés, Melanie de Jesús dos Santos, que tras el quinto puesto en el mundial del año pasado, se ha convertido en una de las mejores gimnastas europeas. Durante toda la temporada ha sido muy regular, y el oro en suelo en el europeo le ha dado mucha confianza de cara a este mundial. Es una gimnasta potente, con un “Yurchenko” con doble pirueta en salto, o un doble mortal en plancha con pirueta en suelo. Esta potencia la complementa con un ejercicio bastante seguro en barra, y un gran trabajo en asimétricas, donde realiza varias combinaciones con las que intentará clasificarse para la final del aparato. Tiene la dificultad y la ejecución, por lo que si lo hace bien podría estar rondando el podio.

Tras estas gimnastas encontramos a dos de las gimnastas con más talento del panorama internacional, Ellie Downie y Mai Murakami. La primera vuelve a una gran competición tras haberse perdido prácticamente toda la temporada al estar recuperándose de una lesión, por lo que habrá que ver cómo llega a Doha. En condiciones normales Downie debería ser capaz de pelear por las medallas, pero puede que se esa falta de rodaje le acabe pesando. En cuanto Murakami, la campeona mundial en suelo es una de las gimnastas más regulares del panorama internacional, algo que ha demostrado a lo largo de la temporada, compitiendo muy bien en las competiciones en las que participó. En su caso, puede que sean las asimétricas las que frenen un poco sus aspiraciones a las medallas, aunque al igual que la gimnasta británica, tiene condiciones de sobra para conseguir una medalla para Japón, algo que casi logra el pasado año, donde una caída la dejó en cuarta posición (aunque este año el nivel es más alto).

Con un nivel similar al anterior grupo de gimnastas también encontramos a la canadiense Ellie Black, plata el año pasado, y la gimnasta brasileña, Flavia Saraiva, quien tras un año complicado está en el mejor estado de forma de su vida. Black llega en buenas condiciones, y sus resultados en los Internacionales de París lo confirman, al conseguir medallas en todas las finales. Sus posibilidades dependerán de lo fina que esté sobre todo en barra y en suelo, aparatos en los que desequilibrios y recepciones bajas suelen quitarle décimas que son muy importantes en finales como estas. Saraiva llega a Doha con ejercicios muy artísticos, con un estilo muy pulido, especialmente en suelo y salto, aparatos en los que es un espectáculo. En su caso, las asimétricas son el aparato en el que pierde más terreno con respecto al resto de favoritas, pero habrá que ver cómo se desarrolla la final.

Otras gimnastas que podrían hacerlo muy bien son, la joven rusa Angelina Simakova, que debuta en un mundial, la estrella ucraniana Diana Varysnka, que busca en Doha retomar la versión de Diana de comienzos de temporada, la china Chen Yile, o la campeona europea en asimétricas Nina Derwael, que ha afianzado este año su posición de gimnasta de cuatro aparatos tras una temporada de ensueño. También podrían tener un buen papel la líder del equipo rumano, Denisa Golgota, o la subcampeona europea en 2017, Zsofía Kovacs.

En cuanto a las opciones del equipo español, la principal baza es la sevillana Ana Pérez, quien este año se ha encontrado muy cómoda compitiendo, dando buena prueba de su calidad. En asimétricas tiene un ejercicio con mucha dificultad, y que se nota que está muy trabajado a nivel de ejecución. En barra es donde más problemas tienes, porque aunque ha mejorado con respecto a otras temporadas, no es todo lo segura y regular que desearía, por lo que este aparato va a ser clave. En suelo trae de vuelta esa brutal combinación de tempo-tempo a doble mortal encogido con pirueta, mientras que en salto su “Yurchenko” con doble pirueta es una incógnita, pues aunque este salto ya lo competía el pasado año, no se sabe si le habrá dado tiempo a tenerlo listo para estos mundiales al haber tenido esta temporada una recuperación de una operación. Si lo trae listo, sus opciones de final aumentarían considerablemente. Si Ana realiza una buena competición debería de estar en la final.

En cuanto a la segunda baza de la gimnasia española, tenemos a Cintia Rodríguez, una gimnasta que a principios de año no partía en las quinielas para una posible final mundialista, pero que con el paso de los meses se ha afianzado como pieza clave en el equipo español, y como gimnasta de cuatro aparatos, pues ha conseguido subir dificultad en asimétricas, añadiendo varias combinaciones en las que utiliza variantes del “Shaposhnikova”, o en suelo, donde tratará de meter un “Mustafina” (triple giro en Y). Suele competir muy bien, especialmente en barra, y esa regularidad puede jugar a su favor, pues en estas competiciones mantener la calma es clave. Lo tendrá difícil, pero si realiza una buena competición y consigue meter toda su dificultad, podría tener alguna opción.

 DOHA 2018: FINAL POR EQUIPOS

Al igual que en la prueba masculina, en la femenina se reparten las tres primeras plazas para disputar la prueba por equipos en Tokyo 2020. Las 9 restantes las disputarán en el mundial del año que viene, los 21 mejores equipos después de los equipos medallistas. Muchas son las predicciones en cuanto al podio en este mundial, pero salvo el ganador (Estados Unidos) pocas cosas hay claras respecto a los equipos que ocuparán los lugares restantes del podio y las siguientes posiciones.

En cuanto al equipo español, se puede decir que las gimnastas coordinadas por la seleccionadora Lucía Guisado son una de las mejores generaciones de estos últimos años. Puede que algunas de ellas no tuviesen el talento de gimnastas como Ana María Izurieta o Roxana Popa, pero son gimnastas muy trabajadoras, que están compitiendo de forma regular, y mejorando a medida que avanza el ciclo, y mantienen la mayoría de ellas un buen estado de salud. Es este buen estado de salud lo que permite al equipo español estar con opciones de poder alcanzar el Top 12 en el mundial del año que viene, aunque estará la cosa difícil, porque hay varios equipos con un nivel muy parejo. El equipo español está liderado por la sevillana Ana Pérez, que tras una operación a principios de temporada, llega a Doha en muy buenas condiciones, habiendo recuperado toda su dificultad, y compitiendo de manera muy sólida. Quien le iba a decir a la Cintia Rodríguez que competía en el mundial Rotterdam 2010, que disputaría en 2018 su cuarto mundial. Cintia es un ejemplo de constancia y superación, pues tras superar numerosas lesiones, llega a Doha en el mejor momento de su carrera, con una elegancia brutal en todos los aparatos, y lo más importante para las opciones del equipo, con más dificultad en alguno de sus ejercicios. Las otras tres piezas fundamentales del equipo son Paula Raya, quien aporta importantes notas en paralelas, Laura Bechdeju, gimnasta que destaca por su suelo, y Helena Bonilla, medallista en los Internacionales de París, y que tras una lesión la temporada pasada, este año ha vuelto en una gran forma física, convirtiéndose en una de las líderes del equipo español.

El equipo español no tiene ningún aparato flojo, aunque puede que en salto, donde “solo” realizan “Yurchenkos” con pirueta (a no ser que Ana traiga devuelta su “Yurchenko” con doble pirueta), perdamos algunas décimas con nuestros rivales importantes. Es en salto donde más echaremos en falta a Nora, a quien mandamos un saludo, y deseamos una pronta recuperación. Asimétricas es nuestro mejor aparato, con una Ana que tiene un ejercicio brutal y muy bien ejecutado, una Paula Raya que cada vez se siente más segura en un ejercicio al que este año ha añadido alguna combinación, una Helena que lleva compitiendo muy bien en este aparato toda la temporada, y una Cintia que está casi lista para debutar un ejercicio de 5,6 de dificultad. La barra no se nos da nada mal, y la parte positiva es que con Cintia y Helena tenemos a dos gimnastas que aportan seguridad en el aparato, y en momentos de tanta tensión como un mundial, eso ya es mucho. En suelo no tenemos los ejercicios más difíciles, pero son bastantes estables, con una Cintia muy valorada por su ejecución y elegancia, una Ana que trae toda la dificultad que compitió en Río, pero mejor ejecutada (y con una mejor coreografía), y una Laura con mucho potencial en este aparato y con algunas difíciles diagonales.

El buen trabajo del equipo se nota, y la final conseguida en el europeo fue una prueba de ello. De competir bien, el equipo español debería estar luchando por estar entre los 14 mejores equipos, algo que sería un gran resultado, y que animaría a las nuestras a seguir trabajando de cara al próximo mundial, que será el definitivo.

En cuanto al resto de la competición, poco que decir en cuanto al posible campeón, pues Estados Unidos parece el favorito indiscutible. Estados Unidos lleva siendo el equipo a batir desde 2011, año a partir del cual ganaron toda competición que disputaron, consiguiendo la friolera de tres títulos mundiales por equipos y dos títulos olímpicos. Es tal el nivel de este país en la gimnasia, que podrían construir otro equipo con gimnastas diferentes a las que componen el actual, y seguir teniendo muchas opciones de conseguir el oro. Liderado el equipo por Simone Biles, considerada por muchos como la mejor gimnasta de la historia, el equipo norteamericano domina los cuatro aparatos. No tienen ningún aparato débil, pues en salto, a pesar de no tener gimnastas compitiendo el “Amanar” (salvo Biles), todas las demás tienen un “Yurchenko” con doble pirueta, y después está Simone, que debuta el salto más difícil de cuantos hay en el código y llevará su nombre, una rondada medio giro antes de entrar al caballo, y mortal cuerpo extendido con dos giros. En asimétricas tienen como especialista a Riley McCuster, gimnasta entrenada por Maggie Haney, quien fuera entrenadora de la campeona olímpica, Laurie Hernández, y que se ha convertido en una gimnasta muy sólida en el aparato, realizando buenas combinaciones con mucha amplitud, y muy buena ejecución. La barra y el suelo son dos de los aparatos donde se destacan el resto, pues en ambos aparatos podrían meter a más de dos gimnastas (el límite de gimnastas por país permitido) en las finales, con Kara Eaker, Grace McCallum y Ragan Smith (ésta última posiblemente será la reserva) buscando medallas individuales. Además, por si fuera poco con tener a la vigente campeona olímpica individual, Simone Biles y a un equipo compuesto por gimnastas que optan a muchas medallas individuales, Estados Unidos cuenta con la vigente campeona mundial individual, Morgan Hurd, que busca de nuevo “pisar” el podio en el concurso completo. Como una apisonadora, así es como se espera que sea el paso de la gimnasia estadounidense por el Mundial de Doha. Si compiten decentemente, el oro debería ser suyo.

Rusia es el país que más cerca está de las estadounidenses ahora mismo, con una gimnasia con la esencia y las líneas de la escuela rusa, pero con una dificultad aumentada y una mejor composición de sus ejercicios. Si por Estados Unidos regresaba Biles, por Rusia regresa Mustafina, que tras dar a luz el pasado año, regresa en unas condiciones increíbles, aportando la seguridad que el equipo ruso necesita. Campeón europeo este año, y sin Mustafina, Rusia es un equipo que ha mejorado mucho los aparatos que más problemas le daban el ciclo pasado, la barra y el suelo. La líder del equipo es Angelina Melnikova, quien tras encontrar esta temporada la regularidad que se esperaba de ella, llega a Doha como una de las favoritas en el concurso completo. El equipo es relativamente inexperto, pues gimnastas como Angelina Simakova, Lilia Akhaimova e Irina Alexeeva, entrenada gran parte  de su vida en WOGA, gimnasio de campeonas olímpicas como Nastia Liukin, Carly Patterson o Madison Kocian, apenas tienen experiencia en grandes competiciones. Aun así, llevan una temporada bastante buena, sobre todo en los últimos meses, donde consiguieron el oro europeo, demostrando tras unas clasificatorias que detrás de ese equipo experimentado, se escondía un equipo con muchísimo talento. Con Mustafina, Rusia tiene la líder que necesitaban, con la ventaja que ahora no todo el peso está sobre sus hombros como en el pasado ciclo olímpico, ahora está más repartido, en definitiva, que el equipo está más compensado.

El equipo chino es otro de los grandes favoritos en este mundial, sobre todo desde la llegada de Liang Chow, entrenador de Gabby Douglas y Shawn Johnson, ambas campeonas olímpicas, como seleccionador del equipo. Tras unos JJOO de Río un tanto decepcionantes, el equipo chino necesitaba reinventarse, y parece que lo han hecho, con un equipo con ejercicios en asimétricas y en barra preciosos, muy bien adaptados al código. Suelo y salto eran los aparatos que le venían dando problemas, pero con Zhang Jin y Liu Jinru el problema en estos aparatos parece que ha ido a menos, aunque aún falta mucho por mejorar. Se llevaron la victoria en los Juegos Asiáticos, y es un equipo que destaca por sus líneas y por su increíble ejecución, especialmente en barra, donde es una delicia ver a gimnastas como Liu Tingting, quien tras dos temporadas en las que las lesiones le impidieron estar al 100%, llega a Doha para ver si este es su año finalmente. Será importante para el equipo las figuras de Chen Yile y Luo Huan (pues Du Siyu parece que será la reserva), quienes han sido dos de los pilares del equipo este año. Si compiten bien deberían conseguir la tercera plaza y con ello el pase para los JJOO de Tokyo.

Detrás de estos tres equipo hay un grupo de varios equipos que ahora mismo está a un nivel similar. El equipo que más cerca está del podio sería Gran Bretaña, sobre todo tras haber recuperado a la gran Ellie Downie, que volvía de una lesión, y a Becky Downie, que trae a este mundial el ejercicio más complejo en asimétricas. Son un equipo muy completo en los cuatro aparatos, y aunque les falta mejorar un poco en barra, es un equipo que está muy compensado, sobre todo tras el gran año de Georgia Mae Fenton, quien se consolidaría como una gimnasta útil en los cuatro aparatos. Juanto a ella, Alice Kinsella y Kelly Simm deberían poner la lucha por las medallas interesante.

Si Gran Bretaña era un equipo peligroso, Francia y Brasil no lo son menos, pues ambos equipos llegan a este mundial con sus mejores equipos respectivamente, de los últimos años. Francia llega a Doha tras haber conseguido la plata europea, mientras que Brasil llega a la ciudad qatarí con un equipo totalmente recuperado con las lesiones, y que ha ganado tanto en regularidad y en ejecución gracias a la colaboración del gran Valeri Liukin. Francia es un equipo especialmente fuerte en asimétricas y en barra, donde la experiencia de gimnastas como Marine Boyer y Melanie de Jesus, junto con el talento del resto de sus gimnastas, les hace ser uno de los países punteros en estos aparatos. Brasil tiene los cuatro aparatos bastante equilibrados, y aunque no haya un aparato que sea buenísimo, como las asimétricas de Francia, sí tienen cuatro aparatos en los que consiguen notas muy buenas. Eso es en gran parte gracias a Flavia Saraiva, quien este año parece estar viviendo su eclosión definitiva, y Rebeca Andrade, gimnasta que tras perderse el pasado mundial por las lesiones, este año viene dispuesta a brillar. Ambos equipos son claros candidatos al podio, por lo que tanto Rusia y China no deberían despistarse, pues estos equipos tienen potencial de sobra para meterse en el podio.

Otro equipo a tener en cuenta es Japón, liderado por la campeona del mundo en suelo, Mai Murakami, quien lleva una temporada de en sueño, siendo capaz de competir a un gran nivel durante toda la temporada. Es un gran equipo, y se nota que se acercan sus JJOO, pues ya tienen una buena cantera de jóvenes gimnastas preparándose y mejorando de forma considerable con vistas a Tokyo 2020. Este equipo debería hacer un buen papel, pero quizás todavía les falta un poco para estar al nivel de Francia y Brasil, pero realmente sus posibilidades son similares.

Al igual que Japón, otros equipos que podrían hacerlo muy bien serían la Canadá de la subcampeona mundial, Ellie Black, y una de las perlas de la gimnasia canadiense, Brooklyn Moors, o la Bélgica de la medallista mundial Nina Derwael, o la medallista europea, Axelle Klinckaert. Canadá busca continuar el camino recorrido por la gimnasia canadiense en los últimos años, y que culminó el pasado año en su mundial, donde consiguieron una medalla gracias a Ellie Black, y múltiples finales individuales para su escuela, algo impensable hace una década. En cuanto Bélgica, el pequeño país europeo se prepara para el asalto a su primera final mundial, pues tanto por calidad como por regularidad, el equipo belga está listo para hacerlo, al haber demostrado durante toda la temporada que son capaces de pelear contra los mejores equipos del mundo.

Con opciones de final, aunque la cosa estará más complicada, encontramos a la Holanda de Sanne Wevers, que conseguiría el bronce en la final europea (previa baja belga de la final por no querer arriesgar al disponer de las gimnastas justas para el mundial), y Alemania, quien tras un mundial de 2017 estupendo, este año acusarán bastante las bajas de Pauline Schäefer y Tabea Alt.

Ya en la liga de España encontraremos a Italia, lastrada por las lesiones (aunque el año que viene ya será otro cantar pues pasan a sénior cuatro de las mejores júniors de Europa), la Ucrania de Diana Varinska, con quien habrá que tener mucho ojo durante el próximo año, pues con la joven Anastasia Bachynska, que pasa a sénior el año que viene, Australia, quien en las últimas semanas ha perdido a dos gimnastas por lesión, México, con la joven de origen estadounidense, Frida Esparza, y Alexa Moreno a la cabeza, o Rumanía, aún en proceso de reconstrucción.

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