Atletismo Bádminton Baloncesto Balonmano Béisbol Boxeo Ciclismo BMX Ciclismo en pista Ciclismo en ruta Ciclismo Mountain Bike Escalada Esgrima Fútbol Gimnasia artística Gimnasia Trampolín Golf Halterofilia Hípica completo Hípica doma Hípica saltos Hockey hierba Judo Kárate Lucha olímpica Natación Natación sincronizada Pentatlón Piragüismo aguas tranquilas Piragüismo slalom Remo Seven Saltos de trampolín Skateboard Surf Taekwondo Tenis Tenis de mesa Tiro con arco Tiro Olímpico Triatlon Vela Voleibol Volei playa Waterpolo Deportes de Invierno Biatlón Bobsleigh Combinada Nórdica Curling Esquí alpino Esquí Artístico Esquí de fondo Hockey Hielo Luge Saltos de Esquí Patinaje de Velocidad Short Track Skeleton Snowboard

"No es cada 4 años, es cada día". Pasaporte Olímpico, medio acreditado en JJOO de Londres 2012 y Sochi 2014.

Lunes, 21 de Septiembre de 2020

Home » Bádminton

Carolina Marín o la dueña de la triple corona mundial. Mundial de Bádminton

Enviado por en 5 agosto, 2018 – 18:41Sin comentarios

·La onubense pasa a ser la única jugadora con tres campeonatos del Mundo en su palmarés

·Kento Momota presenta credenciales y clase para la cita olímpica en su país

·China se redime con los dobles tras no obtener ningún oro en las pruebas individuales

·Pablo Abián sigue en lo más alto mientras Luís Enrique Peñalver se presenta en la sociedad VIP del bádminton mundial

Ángel Vázquez.

Ella siempre quiso ser la mejor. Soñó con ser campeona del Mundo y en 2014, con media España levantada delante del televisor (bueno, por aquel entonces no éramos tantos), se deshacía de la número uno mundial, la china Xuerui Li, por 2-1 en una final memorable.

Sin embargo y después de colgarse también el oro mundialista en 2015, la onubense se obsesionó -de hecho, ésa fue siempre la suya- con el oro olímpico. Si Londres le deparó la oportunidad de conocer qué eran unos Juegos, Río se presentaba ante la jugadora española como su gran oportunidad. Llegaba con el título de gran favorita por su condición de número uno mundial y como una de las opciones más serias de la delegación española. No falló. No acostumbra. Carolina cumplió otra vez con su sueño y el de todo el deporte español haciendo bueno aquello que tanto le gusta a ella de “las cosas no hace falta decirlas, con hacerlas, quedan dichas”.

Tras el oro en los Juegos, cierto desasosiego, algo de nerviosismo y algunas derrotas que su condición de campeona olímpica le hacían inviable. El Mundial de 2017, año post-olímpico, no fue el mejor de Carolina y ello, todo en conjunto, y a pesar de los dos Europeos y el SuperSeries de Japón, hacía prever un 2018 decisivo en lo que al futuro más inmediato de la española se dibujaba. Llegó el Mundial y con él, la posibilidad de que Carolina se coronara como la única jugadora en la historia del bádminton mundial en conseguir tres coronas mundiales. Ése es el tipo de objetivos que le gustan a Carolina, los que la motivan. Con hacerlo quedaba dicho…y lo ha hecho.

Carolina ha pasado por el Mundial 2018 de Ninjang como un auténtico ciclón. Las victorias ante sus rivales en las rondas previas a la semifinal que le enfrentó a la china Bingjiao fueron sencillamente devastadoras, unos duelos casi humillantes producto de un juego sin fisuras y una condición física sin parangón. Busanan, Sato y la india Nehwal pasaron por la zurda de Carolina sin lograr oponer la más mínima resistencia a la española. Ni un solo set cedió. Sólo las dos últimas lograron, en una ocasión cada una, pasar de los diez puntos en un set para llegar hasta los 13 y los 11 respectivamente.

La semifinal de las dos zurdas de oro del bádminton internacional fue diferente, por lo menos en lo que al primer set se refiere. Un país entero y un pabellón a rebosar apoyaban a Bingjiao He quien, con toda esa fuerza y todo ese empuje lograba llevarse el primer set, haciendo tambalear por momentos la trayectoria de Carolina.Sin embargo, había llegado la hora de hacer, más que hablar, y Carolina demostró, con su juego y sus puntos, que no había ido a Nanjing de paseo. La hasta hoy número 7 del mundo, con toda la elasticidad que estos rankings representan, volvió a ser la de jornadas y campeonatos anteriores y, en un plis plas en forma de 21-16 y 21-13 donde agotaba a su rival, certificaba una nueva final mundial, de esas que nunca pierde.

“Ganar, ganar y ganar, y volver a ganar”, como decía el ínclito Don Luís Aragonés, seguro fueron las primeras palabras que Carolina balbuceó en el despertar del 5 de agosto del presente 2018. El objetivo de ser la primera jugadora en ganar tres mundiales era su meta; había que ser la mejor jugadora del mundo de la historia.

En frente, en la pista china de Ninjang, una vieja conocida, la india Sindhu Pusarla, subcampeona en Río también frente a Carolina y subcampeona en el pasado Mundial 2017 ante Okuhara. ¿Su recorrido? Impoluto como el de Carolina…o casi más. Ni un solo set cedido ante rivales de la talla de Sung, la propia Okuhara y la temible Yamaguchi. Espadas en todo lo alto.

El duelo empezó con ligero empuje de Carolina para dominio posterior, algo más consistente, de la india, con puntos muy largos que llevaron el encuentro a su primer descanso técnico con ventaja parcial de 8-11 para Sindhu.

Tras el reposo de las que hoy eran las mejores guerreras del bádminton mundial, Carolina empezó a ser más agresiva y a acortar los puntos, siendo más resolutiva en cada uno de sus golpes, táctica ésta que, si bien le llevó a ceder la mayor ventaja del partido en contra, 9-13, le permitiría llegar a quince con el marcador igualado.

A esas alturas, Carolina ya había cambiado de velocidad mientras que Pursala parecía haber entrado en caída ligeramente controlada. Tras el 18-18 y con una Carolina crecida, un espectacular stick smash de la española y un revés cruzado de la hindú que se iba fuera ponía el 20-18 en el marcador chino. Al final, 21-19 y primer set para la bicampeona mundial.

El segundo set fue una copia de los instantes finales del primero pero con una Carolina mucho más agresiva y convencida, y una Sindhu más dubitativa y agotada que no encontraba respuesta al juego de la española. La choquera puso la directa y, controlando a la perfección el aspecto psicológico del partido, se marchaba 7-1 en el inicio de un segundo set donde la anticipación de Carolina desquiciaba a Pursala.

La hindú solicitaba challenges para descansar y lo único que conseguía, con ello, era alargar una agonía, la suya, que la llevó a una nueva derrota en una final de calibre. 21-10 de Carolina para consumarse como la única mujer en alcanzar tres oros mundiales, para consumarse como la mejor de la historia del bádminton femenino mundial.

¿Y ahora? Pues ahora a seguir creciendo, a seguir luchando por ser mejor aún, porque Carolina tiene cuerda para rato, porque Carolina sólo entiende de objetivos de envergadura y en su horizonte, seguro, está el de igualar los dos oros olímpicos que la china Zang Ning consiguiera en Atenas 2004 y Pekín 2008, siendo así la mujer que más oros olímpicos tiene en el corto haber de esta disciplina en los Juegos Olímpicos. Es ése, ¿verdad, Carolina? No digas nada. Hazlo, que quedará dicho.

Beatriz Corrales, presente también en este torneo, cayó en primera ronda ante Chloe Birch por 2-0 con parciales de 21-17 y 21-19.

Kento Momota presenta credenciales para Tokyo 2020

La competición masculina vino marcada inicialmente por la baja a última hora del siempre favorito Chong Wei Lee, el veterano malayo (35), triple plata olímpica, que partía como segundo cabeza de serie del torneo, y del surcoreano Wan Ho Son, cuarto favorito y bronce mundialista en Glasgow el pasado año.

Por lo demás, el torneo transcurrió sin sobresaltos hasta la ronda de los ocho mejores, si acaso la confirmación del cambio generacional en el bádminton masculino chino con la victoria del joven Yuqi Shi frente al todopoderoso pero ya veterano, Lin Dan, que cedía ante su joven compatriota en octavos de final. En cuanto al resto, el oro en 2017 Viktor Axelsen; el campeón olímpico en Río y bronce en Londres, Chen Long; el taiwanés Chou; el nipón y gran ausente por sanción en Río, Kento Momota; el indio Sai Praneeth -vencedor de Luís Enrique Peñalver en segunda ronda; el malayo Daren Lew y el japonés Tsuneyama, gran beneficiado de la baja de Chong Wei Lee.

Ya en cuartos, el duelo Axelsen-Long, reedición del envite de semis en Glasgow 2017, deparó victoria para el derrotado en aquella ocasión, el chino Chen Long, que posteriormente caería en ronda de semis ante su compatriota Yuqi Shi, vencedor del taiwanés Tien Chen Choy en cuartos.

Por la otra parte del cuadro, quizás algo menos duro tras las bajas de Chong y Son, dominio del japonés Kento Momota (23) quien con un contundente 2-0 (21-16, 21-5) se llevaba la semifinal que le enfrentaba a Daren Lew para plantarse en la gran final.

Allí, dominio absoluto del nipón que daba al traste con las expectativas de un público chino totalmente entregado con su jugador pero que veía como el japonés era el claro y único dominador del envite, presentando sus credenciales para alzarse a lo más alto en la cita japonesa de aquí a dos años. China se quedaba sin ningún oro en la competición individual.

En lo que a la participación española se refiere, debut del joven Luís Enrique Peñalver en una cita mundialista y nueva demostración de poderío del veterano Pablo Abián.

Luís Enrique se veía favorecido por la baja de última hora del nipón Sakai para caer en segunda ronda ante el hindú Sai por 21-18 y 21-11. Experiencia al cajón.

Pablo se llevaba el duelo de primera ronda ante el inglés Toby Penty por 21-18, 21-6 para caer en su segundo envite ante el ex-número uno y quinto cabeza de serie, el indio Kidambi, a quien forzaba a jugar los tres sets y llegaba a poner contra las cuerdas. Al final, 21-15, 12-21 y 21-14 para el otrora líder mundial. Tenemos Pablo para rato.

Redención china en los dobles

Con cero oros en la competición individual, a China tan solo le quedaba redimirse en la competición de dobles y lo hizo.

En los dobles masculinos, y con la derrota de los principales favoritos, los indonesios Gideon/Sukamuljo en ronda de cuartos ante los nipones Kamura/Sonoda,  el oro fue para la pareja china Li/Liu que vencían a la susodicha paraja japonesa por un contundente 2-0 (21-12, 21-19). Bronce para otra de las grandes favoritas, la dupla china Liu/Zang y para los taiwaneses Chen/Wang, que daban la sorpresa tras llevarse el duelo que en octavos de final les enfrentó a los daneses, terceros en el ránking mundial, Boe/Mogensen.

La competición de dobles femeninos trajo con ella una nueva decepción para el bádminton chino. El potente combinado asiático y gran favorito al oro, Chen/Jia caía en cuartos de final ante la pareja indonesia Polii/Rahayu, bronce a la postre.

En semifinales, junto a los indonesios, tres parejas japonesas con victoria para la que menos ranking poseía. Mayu Matsumoto y Wakana Nagahara se imponían 2-1 con parciales de 19-21, 21-19 y 22-20 a los segundos cabezas de serie, sus compatriotas Fukushima/Hirota.Tanaka/Yonemoto se colgarían el segundo de los bronces.

Finalmente y en lo que a los dobles mixtos hace referiencia, y con la ausencia de los actuales número uno del ranking mundial, los indonesios Ahmed/Natsir, victoria para los grandes favoritos, los locales Zheng/Huang, con plata para los también chinos Wang/Huang y bronce para Tang/Tse, de Hong Kong, y la sorprendente dupla, también china, Nan Zhang y Yinhui Li.

Deja un comentario!

Añade tu comentario abajo, o trackback desde tu propio sitio. también se puede suscribirse a estos comentarios a través de RSS.

Hay que ser agradable. Mantenga limpio. Manténgase sobre el tema. No spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este es un weblog Gravatar-habilitado. Para obtener su propio mundo-reconoce-avatar, por favor regístrese en Gravatar.